8 años en el mejor país del mundo: 10 aciertos
Hoy, 8 de diciembre de 2023, cumplo 8 años en el que considero el mejor país del mundo, 2,920 días de aprendizaje. Como bien saben, en 70,080 horas, tienes tiempo de cometer toda clase de errores, son 4,204,800 minutos de oportunidades de echarlo todo a perder, o bien, de no hacer lo que más hubiera convenido. Sin embargo, hoy quiero enfocarme en 10 aciertos específicos que ayudaron a que hoy toda mi familia tenga ya la residencia permanente y mi hijo esté a tres días de lograr la ciudadanía de Canadá:
Haber hecho “lo que tocaba”, haber intercambiado hospedaje gratis por horas de trabajo, haber tomado trabajos “patito”, haber privilegiado el flujo financiero positivo sobre mi ego profesional personal.
Haberme certificado como guardia de seguridad, fue mi salvación para soportar la enorme cantidad de arbitrariedades de las que fui objeto en el restaurant en donde tenía que trabajar para lograr mi residencia permanente, cada vez que decidían no darme horas de trabajo (con la subsecuente pérdida de ingreso), en lugar de llorar simplemente me reía, y en 5 minutos estaba tomando turnos como guardia para completar mi horario, fue realmente mi salvación.
Haber tomado los estudios en “Seneca College”, como estrategia migratoria para lograr la residencia permanente, valió cada uno de los $30,000 dólares que pagué por mi diploma.
Haber rentado las casas en Scarborough para convertirlas en renta para estudiantes y “Airbnb”, me ayudó mucho para lograr el flujo de efectivo positivo.
Haber tomado la decisión de estudiar para Consultor Migratorio Certificado, que a la postre se convirtió en el negocio en el que mis hijos están creciendo y al cual le dedico prácticamente todo mi tiempo.
Haber dejado de pagar renta en Toronto, aunque el proyecto de las casas rodantes no funcionó como lo planee, nos sirvió para quitarnos esa enorme lápida de cemento que cargaba todos los días a toda hora (la renta).
Haber comprado el coche, me tardé mucho, si bien el sistema de transporte de Toronto es muy bueno, se invierte mucho tiempo en transportarse y te pierdes, además, de la posibilidad de visitar lugares a los que, sin el auto, es imposible acceder.
Haber utilizado los bancos de alimentos, cada vez que me lo permitían, ahorré una fortuna en comida (mercado), y, además, fue psicológicamente muy positivo durante la pandemia (otro día les cuento la historia completa).
Haber comprado la casa en Sault Ste. Marie, al igual que el coche, me tardé, pero lo más importante es que se hizo. Es absurdo pagar renta, y como ejemplo les comento que en el “trailer park”, pagábamos 750 dólares por un pedazo de tierra donde estacionar la casa rodante (cada una), y ahora, la hipoteca de la casa es exactamente lo mismo, $750 dólares al mes, por toda la casa, de hecho, son dos casas si contamos el departamento de mi hijo en el “back yard”. Una casa en el norte de Ontario cuesta menos del 10% de lo que costaría en Scarborough, en Toronto.
No haber dejado que nada, ni nadie me impidiera lograr mi sueño de inmigrar a Canadá.
Espero lo anterior les haya gustado, son 10 de los muchos aciertos que me han puesto en lugar en el que me encuentro ahora.
Si quieres conocer tus posibilidades para inmigrar a Canadá, reserva una cita conmigo (te atiendo personalmente):
Un abrazo,
Ernesto Zoydo, RCIC - IRB
Consultor Migratorio Regulado por el Gobierno de Canadá, con especialización en tribunales (“Immigration and Refugee Board, IRB”)
Miembro de “The College of Immigration and Citizenship Consultants (CICC)” Licencia R709300
Miembro de “The Canadian Association of Professional Immigration Consultants (CAPIC)” Licencia R2117013
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